miércoles, 24 de abril de 2013

AUDIENCIA MINORITARIA





Hoy voy a hablar de La 2, ese canal de televisión que en teoría todo el mundo ve. Bueno, sólo en teoría: en el pasado mes de marzo registró en España una cuota mensual del 2,2%, un resultado muy pobre si tenemos en cuenta que La 2 es uno de esos canales “de toda la vida”. 


Y es que La 2, como su propio nombre indica, es la segunda cadena de televisión más antigua de España. Empezó sus emisiones en 1966 conocida como “UHF” con unas pocas horas de emisión al día. En 1983, renombrada como "TVE-2" y con cada vez más tiempo diario de emisión, se le dotó de una mayor personalidad con un tipo de programación cultural y deportiva que no tenía cabida en TVE-1, un proceso de identidad que se culminó en los 90 con su bautizo definitivo como "La 2". Fue en esta época cuando se forjó el tipo de canal que conocemos hoy en día, un canal cultural que prestaba especial atención a las minorías. 



Así, con el paso de los años La 2 se convertiría en un canal con programación cultural, deportiva, infantil y juvenil. No obstante, en 2010 con la "tematización" de todos los canales de TVE, la programación deportiva de La 2 pasó a Teledeporte y la programación infantil y juvenil, a Clan. Asimismo, la dirección de TVE decidió eliminar de la parrilla de La 2 todas las ficciones extranjeras que la cadena emitía en aquel momento (“Smallville”, “Mujeres desesperadas”…), una decisión que responde a la lógica "temática" pero que hizo perder a La 2 un nicho de audiencia que probablemente con otro tipo de programación no pasaría por el canal ni haciendo zapping. 

La 2 se concibió desde entonces como “el canal cultural y de participación ciudadana de TVE”. Para su relanzamiento, recibió toda la programación del fallido canal "Cultural·es". Esto provocó una caída de audiencia, tendencia que ya venía registrando el canal desde hacía años con la implantación de los nuevos canales Cuatro y laSexta. Hoy en día, la mayor parte de la programación de La 2 tiene problemas para alcanzar el 2% de cuota de pantalla, y si el canal es capaz de superar esa cifra es gracias a su programa estrella, “Saber y ganar”, así como a los documentales de sobremesa y, de vez en cuando, al cine de prime time.

"Saber y Ganar", presentado por Jordi Hurtado, cuadriplica a menudo la audiencia de La 2


Quizás sea una tontería fijarnos en las audiencias de La 2 por su carácter de canal público minoritario. Está claro que La 2 no es el tipo de canal que la mayor parte de los espectadores busca a la hora de desconectar del mundo después de una dura jornada. Pero “Redes”, “Días de cine”, “Página 2”, “Documentos TV”, “La 2 Noticias”… configuran un canal prestigioso y premiado, de lo mejor que nos podemos encontrar en la televisión en abierto desde un punto de vista educativo o formativo.

De todas formas, y como en la vida misma, La 2 también se puede mejorar, quizás no para conseguir mayores cuotas de pantalla, pero sí al menos para diversificar la programación e intentar llegar a más tipos de público.


1. Un renacer de géneros clásicos

Con el paso de los años La 2 se ha ido dejando por el camino determinados tipos de programas que le conferían parte de su espíritu, entre ellos las obras de teatro, que sólo de tanto en tanto TVE recupera con el mítico espacio “Estudio 1”.

No es lo único que se echa en falta de La 2 actual: los formatos musicales del tipo "No disparen al pianista" son una asignatura pendiente hoy en día ya no sólo en esta cadena, sino en la televisión española en abierto. En una línea más clásica, La 2 está perdiendo una buena oportunidad para seguir desmarcándose del resto de canales al no recuperar el espíritu del antiguo "Canal Clásico" de TVE, un canal público que existió de 1994 a 2010 que ofrecía una gran variedad musical y artística acorde con el espíritu de La 2 (jazz, danza, ballet, flamenco, ópera…). Incluso desde el 2010 se ha ido perdiendo el espíritu de renovación que vivió La 2 tras la inyección en su parrilla de los programas procedentes de "Cultural·es".



Y ya que el mayor éxito de La 2 es “Saber y Ganar”, ¿por qué no incluir más concursos en La 2? Tradicionalmente este formato ha sido abonado en La 2: "Cifras y letras", "Lingo", "Palabra por palabra"... TVE lo intentó no hace mucho sin éxito con “Gafapastas”. ¿Y por qué no incluir alguna serie española o algún formato de humor? Supongo que las limitaciones presupuestarias explican en parte por qué TVE no apuesta por estos géneros.




2. Una "2" más cinéfila todavía

Actualmente una buena parte de los prime times de La 2 están compuestos por cine europeo, español, clásico… Se trata de una oferta que suele otorgar datos de audiencia decentes y, lo más importante en el caso de La 2, se trata de una oferta cinematográfica que por lo general no vemos en los canales generalistas.

No obstante, se podría diversificar todavía más la oferta cinematográfica con un mayor número de películas hispanoamericanas, independientes, hindis…, así como ofrecer este tipo de programación en alguna franja más aparte de la del prime time o la del late night (el espacio “Cineclub” se emitía hasta las tantas de la madrugada). También sería una buena opción realizar ciclos cinematográficos de directores, de actores y de géneros (terror, musical, comedia…) para crear cierta periodicidad. Y estaría bien que TVE se plantease ofrecer un mayor número de programas específicamente cinematográficos más allá del coloquio de “Versión española” o “Días de cine” (algún documental con temática cinéfila tal vez).

Yendo más allá, y en aras de enganchar un público más joven, incluso podrían tener cabida en La 2 productos de animación (lógicamente no me refiero a series infantiles), un nicho prácticamente sin explotar en la televisión en abierto en España.




3. Una TVE inmóvil

Uno de los problemas de La 2 es la escasa promoción de su programación. Una buena parte del público sigue asociando La 2 con sus documentales de sobremesa cuando el canal tiene mucho más que ofrecer. En este sentido, TVE debería promocionar en mayor medida los contenidos de La 2 y realizar campañas publicitarias más intensas. Clama al cielo que la televisión pública no utilice su canal principal, La 1, para publicitar al menos las grandes apuestas (si es que todavía existen) de La 2, sobre todo si tenemos en cuenta que la relación inversa sí se da (es decir, en La 2 se promocionan las ofertas más potentes de La 1).

Por lo tanto, sería ideal un mayor grado de interrelación entre canales hermanos. Esta es un filón desaprovechado que La 2 necesita más de lo que parece: de cuando en cuando, en el canal se estrenan formatos interesantes para públicos no tan minoritarios. 


4. Unos programas que desentonan

La mayor parte de programas de La 2 son "made in La 2". Pero en mi opinión existen ciertos programas de La 2 que desentonan o, por decirlo de otro modo, que no “entonan” tan bien como otros programas del canal. Me refiero, por ejemplo, al programa “La suerte en tus manos”, que bien podría pasar a La 1, sobre todo ahora que al final del Telediario 2 se emite un microespacio sobre el cupón de la ONCE. También me refiero a "RTVE responde", que podría utilizar la plataforma más seguida de TVE, La 1, para llegar a más audiencia, o incluso a "Aquí hay trabajo", un programa que acumula muchos años en La 2 pero cuya visibilidad en televisión debería ser más grande que nunca debido a los malos tiempos que corren. Incluso incluiría dentro de este público al polémico "Tendido cero".


Personalmente, me parece que el concepto de "canal de participación ciudadana" con La 2 no acaba de encajar. ¿Un canal con apenas un 2% de audiencia puede funcionar realmente como canal de participación ciudadana más allá de la atención a ciertas minorías? 


5. Un canal innovador de referencia

Esa es la meta: convertir a La 2 en un laboratorio para nuevos talentos del audiovisual. Estos nuevos talentos necesitan experimentar en el mundo real fuera de las escuelas y facultades y La 2 podría ser una plataforma fantástica para fomentar su ingenio y su creatividad con nuevos formatos. Y más en el contexto actual en el que tanto las tasas de paro juvenil como el número de jóvenes preparados que emigran son escalofriantes.

Nuevas oportunidades ya no sólo para nuevas promesas del audiovisual, sino también para jóvenes emprendedores, para gente que quiera mostrar al mundo sus conocimientos. Y por supuesto, un canal que sirva como buena plataforma de ensayo a gente con recorrido en el medio. Son todos ellos los que deben desarrollar en La 2 una innovación creativa y una innovación técnica que aúpe a la televisión pública española como estandarte de creación televisiva.



En definitiva, potenciar La 2 como un canal moderno adaptado a los tiempos que corren y a los que vendrán, un canal que no se olvida de nadie, un canal que sacia la sed de conocimiento de la audiencia más curiosa y un canal que mantiene su posición de referencia cultural. La 2, el canal para una inmensa minoría.


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jueves, 14 de marzo de 2013

AUDIENCIA ENTRE FAMOSOS


Mucho se está hablando en los últimos tiempos de los dos nuevos talent shows de las dos principales cadenas privadas españolas: "Splash!: Famosos al agua" (Antena 3) y “Mira quién salta” (Telecinco). Se trata en ambos casos de una idea, a priori, muy similar: la de un grupo de famosos saltando a una piscina desde un trampolín. Un mismo concepto que ha sido el último motivo de desencuentro entre las sempiternas enfrentadas Antena 3 y Telecinco, afanadas en estrenar su talent show de natación antes que el canal rival.

Antena 3 se adelantó a Telecinco después de que esta anunciase con gran antelación el día del estreno de "Mira quién salta". De momento, con dos programas de "Splash!" emitidos y el primero de "Mira quién salta" todavía fresco en la retina, podemos decir que ambos formatos están siendo respaldados por la audiencia. Ayer, el formato de Telecinco reunió a 3.376.000 espectadores (23,5% de cuota de pantalla). "Splash!" dio el "piscinazo de salida" el pasado 4 de marzo con un dato todavía mayor: 4.476.000 televidentes y un 26,4% de share; sin embargo, el segundo programa, emitido el pasado lunes 11, bajó más de 5 puntos, hasta un 20,9%, un dato que sigue siendo muy destacable si tenemos en cuenta que en ambas emisiones se enfrentaba a "Gran Hermano". Realmente no son de extrañar estos grandes datos de audiencia: tanto Antena 3 como Telecinco se han encargado de crear una gran expectación.
 

¿Cuál es la clave de este éxito? ¿Sus presentadores? ¿Su ritmo? ¿La temática? ¿Falete y Lydia Lozano? Aunque cada formato tiene sus propios puntos fuertes, es innegable que uno de los principales atractivos que tienen en común estos dos formatos son los concursantes, los famosos ("Splash!" ya ha dado lugar a un nuevo vocablo, faletazo, a raíz de la actuación de Falete en el programa). 


En los últimos años los famosos se están convirtiendo en los grandes protagonistas de una serie de formatos cuyo principal atractivo es precisamente ver en acción a estos personajes públicos. Es realmente curioso que casi todos estos precedentes de "Splash!" y "Mira quién salta" han contado también con el beneplácito de la audiencia: “Tu cara me suena”, “Mira quién baila”/”Más que baile”, “Supervivientes”, “Acorralados”, “Hotel Glam”... ¡e incluso “Alaska & Mario”! Sí que es verdad que hay algunas excepciones como el formato “¿Cantas o qué?”, estrenado en Antena 3 en 2006 y retirado al poco tiempo, o “Expedición imposible”, que se emite actualmente en Cuatro y que no acaba de despegar en datos de share. Pero la mayoría de los formatos con famosos que no ejercen de presentadores ni de entrevistados ni de invitados sino de concursantes triunfan casi siempre. ¿Por qué?



1. Son famosos, no anónimos

Como ya he dicho antes, una de las principales bazas de este tipo de programas son precisamente sus concursantes/protagonistas. Más allá de lo mejor o peor que nos puedan caer, son personajes que el público ya reconoce previamente porque han actuado en alguna serie, porque llevan no sé cuántos discos vendidos, porque han colaborado en X programa… Ya arrastran seguidores por su trayectoria previa; no tenemos que partir de la base de empezar a conocer a estas personas como ocurriría, por ejemplo, en “Gran Hermano”, donde los concursantes son completos desconocidos para el público.

Hay que tener en cuenta que la trayectoria de los personajes famosos en un talent show o en un reality puede afectar (para bien o para mal) a su imagen pública. De repente descubrimos que aquel actor que se nos hacía tan pesado es simpático fuera del contexto en el que lo habíamos visto anteriormente. O lo contrario: un famoso que nos caía bien nos resulta menos simpático. En definitiva, a pesar de que ya conocemos de antes a estos personajes, cada vez que se someten a la exposición en un formato semanal existe un cierto redescubrimiento de sus personalidades por parte de la audiencia. Nuestra percepción sobre ellos puede cambiar.


2. Son caras familiares

La estructura de este tipo de programas (una estructura semanal con un grupo de personajes que no varía) recuerda mucho al de las series de ficción, con la diferencia de que lo que vemos en los realities y en los talent shows es “verdad”. El hecho de que los mismos personajes aparezcan semana tras semana en nuestra pantalla refuerza los lazos de unión con el espectador. A base de una exposición reiterada a la audiencia, podemos ir conociendo los tics, los filias y fobias, la forma de expresarse… de estos personajes populares: los vamos conociendo mejor, se refuerza la empatía. Vemos también las afinidades que se dan entre los integrantes del grupo de personajes famosos, quién tiene buena relación con quién…  Los famosos se convierten en caras familiares y el medio televisivo se convierte en una especie de hogar gigante donde los famosos se convierten en un miembro más de la familia de los espectadores.



3. Intentan superarse

En la mayor parte de este tipo de formatos con famosos vemos una evolución en ellos, una evolución que puede ser de muchos tipos. Por ejemplo, en “Tu cara me suena” esta evolución consiste en tener una capacidad cada vez mayor de mimetizarse en un cantante reconocible por la audiencia; en “Supervivientes” observamos la capacidad de los famosos de sobrevivir con lo mínimo en una “isla desierta” y de convivir con otros famosos… Cada caso es un mundo, pero en todos ellos el espectador tiene la información necesaria para determinar por sí mismo quién ha evolucionado más o menos, quién está luchando por superarse o quién está simplemente “haciendo bulto”. El espectador es juez y quiere ver los logros conseguidos por los personajes famosos. Es como ver crecer a un bebé.



4. Crean espectáculo 
Estos personajes conocidos son espectáculo en estado puro (bueno, unos más que otros). El espectáculo es un factor tremendamente importante en la televisión actual y los famosos contribuyen a generar e incrementar el show que un formato puede ofrecer. De esta manera, los programas protagonizados por famosos se convierten en una alternativa televisiva que atrae al espectador medio y que ayuda a este a desconectar por un momento de su rutina.


5. Son seres humanos como nosotros

A raíz de todo lo anterior, estos personajes se convierten en personas, en seres humanos, lo cual los acerca aún más a los espectadores. El espectador se puede sentir identificado en algunos momentos con ellos, puede entender sus reacciones, sus miedos, sus ilusiones. El televidente se solidariza con el famoso a la vez que este se humaniza ante los ojos de la audiencia. Vemos al personaje popular tal y como es (o tal y como le interesa mostrarse) y la comunión entre el concursante y el espectador puede ser total.





¿Qué nos queda por ver hacer a los famosos en televisión? Ya los hemos visto cantando, imitando, bailando, viviendo y sobreviviendo... Por lo de pronto, ya ha saltado la noticia de que el grupo Atresmedia (antes conocido como Grupo Antena 3) está preparando un nuevo programa para Antena 3 o laSexta en el que un grupo de famosos aprenden a hacer magia.

Hay quien dice que ya está todo inventado. Sin embargo, yo tengo la teoría de que las cadenas de televisión nos seguirán sorprendiendo con formatos novedosos con gente famosa, de la misma forma que Antena 3 y Telecinco nos sorprendieron ahora con un programa de natación. Mientras ese nuevo formato se gesta, los espectadores tendremos que intentar seguir disfrutando de los saltos acuáticos de los personajes de nuestra tele.

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viernes, 8 de marzo de 2013

AUDIENCIA INFANTIL: O "XABARÍN CLUB"




Rompendo co que vén sendo habitual neste blog, escribirei a miña seguinte entrada en galego. Non pode ser doutro xeito se o tema tratado é a perspectiva de futuro dun dos programas míticos da TVG: o “Xabarín club”



Este programa nacía no ano 1994 como un programa colector de series animadas dirixidas ós máis cativos: “As bólas máxicas”, “O doutor Slump e Arale”, “Doraemon, o gato cósmico”, “Os Picapedra”, “Hattori o ninja”, “Os Teletubbies”, “Shin Chan”... encheron tardes e tardes de merendas con bocadillos de nocilla. Entre serie e serie intercalábanse vídeos musicais de grupos galegos como Os Heredeiros da Crus, Siniestro Total, Aerolíneas Federales ou Os Diplomáticos de Monte Alto, así como concursos e outras seccións (quen non se lembra do Doutor TNT ou de Silvia Superstar?).



Desde o primeiro momento o “Xabarín” foi todo un fenómeno social entre a rapazada galega. Os socios (porque recordemos que á parte dun programa de televisión era un clube, xa o dicía a canción do inicio: “Somos do clube da Galega”) ían medrando co paso dos anos en antena, editáronse varios discos cos éxitos musicais do programa, celebráronse varias xiras de concertos por toda Galicia... A importancia do “Xabarín club” foi tanta que mesmo se erixiu como o maior axente normalizador da lingua galega: para un número importante de rapaces o programa supuxo o seu único contacto co galego fóra da escola. 


No 2007 o porco bravo máis famoso da televisión cambiou a súa imaxe con motivo do seu 13º aniversario e no 2009 mudouse á nova canle G2 (agora coñecida como tvG2), de xeito que o espazo infantil galego por excelencia quedaba relegado a un canal minoritario, case residual. 


Así, a luz do “Xabarín” foise apagando e pouco queda xa daquel fenómeno de masas de finais dos 90. Non obstante, algúns membros daquela que deu en chamar “Xeración Xabarín” emprenderon nos últimos anos accións para a reivindicación e a potenciación do programa, simples xestos como subir a Youtube os vídeos musicais das cancións do “Xabarín” ou as cabeceiras das series míticas. Outros foron máis alá e mesmo crearon puntos de encontro en internet para os antigos seguidores do “Xabarín”... Pero nada é abondo para revivi-lo espírito dos tempos pasados. Precisamente hai uns días coñecémo-la nova (a mala nova) do peche dunha web creada por fans do “Xabarín Club”.


Polo tanto, que é o que está fallando no actual “Xabarín”? Estamos falando dunha marca televisiva caduca? Existen posibilidades de recupera-la súa esencia?



1. O papel secundario dos programas infantís na televisión actual

Está claro que ó “Xabarín” non lle sentaron ben os cambios que sufriu nos últimos anos. Penso que o seu paso á segunda canle da TVG obedecía, por unha parte, a unha estratexia de potenciación dunha cadea acabada de inaugurar e, por outra parte, a unha estratexia de “secundarización” (por dicilo dalgún xeito) da programación infantil. Ó que me refiro neste último punto é ó papel secundario que os espazos para nenos teñen desde hai varios anos nas principais canles de televisión, un papel secundario que fixo que estes espazos desaparecesen das canles “de toda a vida” (A Galega, La 1, Antena 3, Telecinco...). Isto “obriga” ós rapaces (ou ós pais dos rapaces) a sintonizar canles temáticas (Clan, Boing, Disney Channel) ou a sintonizar canles secundarias que apenas teñen visibilidade entre a sociedade e que non dedican todo o seu tempo á programación infantil (o caso da tvG2 e doutras canles secundarias autonómicas como a valenciana Nou2).




2. A dura competencia das canles temáticas

Ante a disxuntiva de escoller entre unha canle que ofrece programación para cativos a calquera hora do día e outra canle que ofrece programación infantil só a determinadas horas, os cativos tenden a optar pola primeira alternativa. Baixo o meu punto de vista, é máis probable que unha canle como por exemplo Clan consiga unha maior fidelidade da audiencia infantil cá tvG2 polo simple feito de que Clan emite debuxos animados durante todo o día. Os nenos, malia seren nenos, saben que en Clan (e por extensión en Boing e en Disney Channel) terán programación para eles sempre que estean vendo a tele; pola contra, na tvG2 poden atoparse coa abella Maia ou co “Zigzag” (programa totalmente necesario nunha televisión pública, pero que loxicamente non vai dirixido ós nenos). 

Polo tanto, o rapaz e mailos pais do rapaz van “a tiro fixo” e descartan outras opcións.



3. Unha nomenclatura pouco axeitada

Cal é daquela a solución? Converte-la tvG2 nunha canle exclusivamente infantil e xuvenil? Sería unha opción a estudar, pero a segunda canle da TVG contén outro tipo de programación (deportes, cultura, cine...) que non ten cabida na Galega de toda a vida. Así que podemos ir descartando esta posibilidade.


Se o pensamos detidamente, o nome “tvG2” fai augas por todas partes. Se ben é certo que fai clara referencia ó seu carácter de cadea secundaria da CRTVG, non ten unha pronuncia rápida, clara, facilmente recordable. Case ninguén se refire a ela como “Te Uve Ga Dous” ou “Te Uve Ga Dúas” do mesmo xeito que é pouca a xente que na vida cotiá lle chama “Te Uve Ga” á que sempre coñecemos como “A Galega”. O mal da nomenclatura xa vén desde os tempos da apertura da nova canle, que ó primeiro recibía o nome escrito de “G2” e que resultaba tremendamente ambiguo (como se pronunciaría? “Ga Dous”, “Ga Dúas”, “Gue Dous”, “Gue Dúas”?). 


Ó meu parecer, o máis recomendable sería dividi-la programación actual da tvG2 en diversas canles que emitan a través da mesma frecuencia e en diferentes horas do día. Isto xa acontece noutros lugares: as canles catalás Super 3 –infantil– e El 33 –cultural− comparten frecuencia, igual cá canle infantil CBBC e a BBC Three, dirixida a un público xuvenil. Esta división en canles dentro da mesma frecuencia daría pé a que nun futuro moi optimista e moi afastado no tempo cada canle tivese a súa propia frecuencia para emitir, ademais de que crearía unha imaxe de marca diferenciada para cada tipo de programación. Nese novo marco, o nome máis axeitado para a canle coa programación infantil sería loxicamente “Xabarín TV”.

 


4. A necesidade dunha maior publicidade

Ante todo, o que necesita o “Xabarín Club” (e en xeral toda a programación da tvG2) é unha maior promoción. No caso do “Xabarín” habería que falar da necesidade de publicidade no ámbito escolar (colexios, institutos...), así como noutros lugares públicos frecuentados maioritariamente por rapaces e rapazas (por exemplo, as salas de pediatría dos centros de saúde e dos hospitais). Seguramente as axencias de publicidade aportarían ideas mellores ás miñas neste sentido e serían quen de deseñar unha campaña publicitaria mellor ca min, pero creo que sería fundamental recalca-lo feito de que a programación do “Xabarín” é a única programación infantil que existe en galego.



5. A renovación de contidos

Todo isto supón unha certa renovación da oferta. Renovarse ou morrer. Algunhas das series que se ofrecen hoxe en día son as mesmas que viamos os que formamos parte da “Xeración Xabarín” dos 90. Estas series están moi ben como apuntamento nostálxico, pero non captan ó rapaz de hoxe en día


Habería que facer fincapé en ofrecer un tipo de programación que non ofrecen as canles temáticas. Cumpriría converte-lo “Xabarín” nun espazo que sexa algo máis ca unha sucesión de series de animación. Debería ser un espazo que non só entreteña os rapaces, senón que tamén os faga pensar, razoar sobre o mundo que nos rodea cunha variedade suficiente de seccións e personaxes. Así mesmo, estaría ben incluír máis programación para a pequena infancia e para os adolescentes, ademais de espazos de animación feitos en Galicia (somos unha gran potencia nese sector). Tamén sería bo fomenta-la inclusión de vídeos musicais de grupos e cantantes galegos para darlle pulo á pequena industria discográfica de Galicia. 


É dicir, o “Xabarín” debería servir como instrumento para forma-las novas xeracións de galegos e galegas así como para darlles visibilidade a novos talentos da música, da interpretación e da creación. Para iso, o "Xabarín" ten que ser capaz de recupera-la esencia dos seus primeiros anos, aquel espírito de pertenza a un club exclusivo formado por rapaces e rapazas de Galicia, un club no cal a interactividade adaptada ós novos tempos sexa unha peza fundamental. Só así poderemos seguir falando durante anos do "Xabarín" da Galega.

 

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